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Para la realización del análisis de esta obra, hemos querido seguir el camino que haría un arquitecto a la hora de realizar un proyecto para un cliente. En este caso, la arquitecta Lina Bo Bardi y la ejecución de su residencia, la Casa de Vidro.
Lo hemos hecho a partir de 10 puntos inicialmente hasta llegar al actual resultado.
CASA DE VIDRO
Lina Bo Bardi
1. Lina Bo Bardi y su entorno
Durante la II Guerra Mundial participa en la resistencia a la ocupación alemana y tras el conflicto, se casará con el periodista Pietro Maria Bardi con el que decide emigrar a Brasil, allí obtendrá la ciudadanía años después.
Primero vivirán en Río de Janeiro y posteriormente en São Paulo (residencia definitiva)
La obra de Lina estará siempre entre lo moderno y lo popular, ella misma afirmará:
"Eu tenho projetado algumas casas, mas só para pessoas que eu conheço. Tenho horror em projetar casas para madames, onde entra aquela conversa insípida em torno da discussão de como vai ser a piscina, as cortinas (...) Gostaria muito de fazer casas populares."
Ejemplos de obras suyas son:
Museo
de Arte de São Paulo
Centro de
ocio “SESC Fábrica Pompéia”
2. "Hacerse una Casa"
3. Lugar, beneficios y dificultades
La vivienda se sitúa orientada hacia el mar y hacia el río
Pinheiros.
La colina Morumbi se encuentra a 103 km de la playa más
cercana por lo que no se puede considerar como zona costera. Si se analiza la
posición del lugar en una escala mayor vemos como en una región tan urbanizada
como es São Paulo destacan 3 grandes focos donde la vegetación pervive y abunda
(Morumbi y Andrade, el Zoológico Nacional y el Campus Universitario). A pesar
de ser una de las zonas más boscosas, en la actualidad está mucho más
urbanizada y las zonas verdes están bastante más reducidas que en los 50 (cuando
se construyó la vivienda).
Reduciendo la escala y centrándonos únicamente en la colina
en la que se sitúa la vivienda nos encontramos con un terreno elevado, con una
pendiente bastante pronunciada, sobre todo en su parte superior. Bo Bardi
aprovecha esta situación para situar la entrada a la parcela al principio de la
colina, a pie de calle, a unos 150 metros de la casa y elaborar así un camino
de piedra que te conduce entre los árboles, sin adulterar la naturaleza, hasta
la vivienda que está en la cima de la colina.
4. Solución a los problemas
Lina sitúa la casa casi en la cima para poder apoyar la
cimentación trasera de la vivienda en un terreno plano y dejar en voladizo y
más elevada (para tener mejor visión del paisaje) la parte delantera. Para
solucionar el problema de la falta de apoyo, Lina recurre al uso de pilotis (influencia de Le Corbusier), es
importante decir que estos pilotis
son de tonos verdes de manera que se confunden con los árboles, Lina acentúa
con esta medida la integración de la vivienda con el paisaje que la rodea.
Como segunda medida para solucionar el problema de la
pendiente proyecta unas escaleras muy discretas por las que se accede a la
parte delantera de la vivienda.
5. Ideas
Como solución final, Lina, boceta para su propia vivienda una de las obras más transcendentes y personales plasmando sus pensamientos iniciales. De este modo le aportara a su obra una combinación entre modernidad y tradición con gran originalidad.
El boceto final de Lina Bo Bardi plantea una obra que importa la naturaleza y la combina a la perfección con la arquitectura. En simbiosis con la misma, consigue que la naturaleza esté presente en el interior delimitándolo con el exterior a través de las láminas de vidrio. Presenta por tanto un dominio del pabellón vidriado sobre el resto, que se sostiene sobre una serie de pilotis sobre la ladera de colina repleta de vegetación.
Plantea un tejado a dos aguas sobre el pabellón y las habitaciones de servicio. Para implantar más la idea de la naturaleza en la obra, permite el acceso vertical de un árbol naciente de la colina que atraviese verticalmente el pabellón.
Como curiosidad cabe destacar que no es la primera vez que Bo Bardi deja un árbol en medio de una construcción, también lo hace en otras obras suyas como el "Coati restaurant" en la Ladeira de Misericordia.
Como curiosidad cabe destacar que no es la primera vez que Bo Bardi deja un árbol en medio de una construcción, también lo hace en otras obras suyas como el "Coati restaurant" en la Ladeira de Misericordia.
Para un mejor y más fácil acceso, plantea unas escaleras que descienden del pabellón a la ladera. En cambio, la entrada principal se encontrara en la segunda hilera de habitaciones de servicio, separadas de las primeras por un patio. También encontramos un semisótano bajo las habitaciones de servicio adosadas al pabellón.
Maqueta ideal:
Maqueta ideal:
6. Planificación de las ideas
Es el comienzo de la proyección de la Casa de Vidro como primera idea o solución, una continuación de la construcción arquitrabada como es el pabellón que la propia Lina Bo Bardi diseño en Illustrazione Italiana. De este modo, “reproyecta” su futura vivienda en Brasil.
Como podemos observar el pabellón, se encuentra apoyado sobre una base ligeramente elevada del suelo. Sobre esta, los escalones se desdoblaban en uno de los lados de la base. Era por tanto una construcción de pórtico y pérgola en madera, un pequeño salón o templo, desde donde se podía observar la naturaleza.
Esto hace que la similitud de la idea arquitectónica del salón de la Casa de Vidro de Lina se una clara alusión al pabellón ilustrado por ella misma. Ambas construcciones comparten las mismas ideas, como: ambos están definidos por un techo, se encuentran abiertas lateralmente y están elevadas del suelo. Como clara alusión a la ilustración en una idea inicial la estructura del salón, en los diseños del proyecto, se encontraba la idea de colocar troncos cuyas bases asemejaban a las raíces de los árboles. Finalmente estos fueron sustituidos por finas columnas metálicas de tonos verdes.
A pesar de que la Casa de Vidro cuenta con una zona recogida, que agrupa las dependencias de servicio o dormitorios, Lina solo realizaba croquis o bocetos de la zona abierta que entendemos como pabellón. Por tanto Lina creaba así una primera intención en la cual la atracción principal fuera el pabellón o salón, dejando en segundo lugar los espacios íntimos, dándoles la idea de espacios resguardados del templo (Pabellón).
Sin embargo una de las mayores peculiaridades de la arquitectura de Lina Bo Bardi era la integración, no de la arquitectura en la naturaleza, sino de la naturaleza en la arquitectura. O dicho de otra manera más simple, Lina buscaba que la naturaleza se incorporara a su arquitectura como si esas construcciones estuvieran en simbiosis con el entorno.
Lina afirmaba que el tema “Arquitectura y Naturaleza” se podría traducir “en términos estrictamente arquitectónicos y críticos corrientes”, en “arquitectura orgánica y no-orgánica”, o “clásica y romántica”, matizando que estos términos no correspondían a una determinada época, sino a una categoría o, según ella, a una posición.
De este modo dejamos claro por tanto que para Lina, el pabellón no es permeable al paisaje, no se mezcla con la naturaleza, al contrario; es un objeto asentado encima de ella.
Debido a estas conclusiones, Lina decide utilizar para su pabellón de la casa o su templo un material que se abre cerrando, como es el vidrio. Esto significa que se abre a la visualización o a la iluminación al mismo tiempo que cierra el paisaje. Define la entrada y la salida del intercambio de olores, la intromisión de la naturaleza o la presencia indiscreta del mundo exterior en el interior. De esta forma logra tener naturaleza en arquitectura.
7. Obra, materiales
Evidentemente, todos los aspectos mencionados en anteriores
puntos del análisis condicionan de una forma u otra la realización y
composición de la casa, pues debido a las necesidades e ideas de Bo Bardi, para
este lugar concreto existen unos materiales y métodos exactos a utilizar. Y
bajo el punto de vista de Lina, los materiales a utilizar son un tema crucial
dentro del proyecto. La arquitecta afirma: “cada
material é o meio de expressão do qual possui o artista para unir quem vê a
obra ao pensamento deste e ao processo criativo que na obra foi materializado”.
Como su nombre indica, esta casa está dotada de unos
enormes ventanales, pues solo de esta forma se podrían lograr las vistas que la
casa tiene y las sensaciones de interior/exterior que es capaz de generar a la
gente que está dentro.
Pero este material predomina tan solo en uno de los
bloques, pues esta casa está compuesta por dos principales. Uno elevado por una
estructura metálica de pilares cilíndricos de tonos verdes que ayuda a
mimetizarlos con la vegetación colindante (el que posee los ventanales), y otro
que está en contacto con el suelo apoyado sobre muros de hormigón.
Lina valora el uso de materiales diferenciados como medio
para lograr un contraste, por eso, frente a los pilares metálicos, los muros
que encontramos en la Casa de Vidro son fruto de la combinación de piedra y
restos de material cerámico.
En resumen, la versatilidad del metal, la consistencia de
la piedra, y el significado que aporta el vidrio hacen que estos tres
materiales sean la combinación perfecta para lograr la integración de la
arquitectura de esta casa al entorno que la rodea, así como conseguir un
plano horizontal habitable con una amplitud de vistas característico del
movimiento moderno.
8. Uso final
Tras la muerte de Lina Bo Bardi en 1992, la Casa de Vidro,
pasa de ser el hogar de la fallecida arquitecta a un museo en el cual se recoja
gran parte de la influencia arquitectónica de la misma. La Casa de Vidro, pasa
por tanto a ser arquitectura expositiva.
En este museo, se expone tanto su biografía a través de
paneles como planos, bocetos, ilustraciones, maquetas e incluso obras populares
del arte brasileño.
En el diseño arquitectónico para la exposición Lina en
Casa, que es el nombre que recibe dicha exposición, los recorridos fueron
desarrollados con el objetivo principal de preservar la experiencia espacial y
el ambiente único de la casa de cristal evitando interferir en el objetivo
principal de la arquitecta a la hora de la proyección de la casa. Entendiendo
la casa como el mayor objeto de interés para el visitante y como el gran legado
de la arquitecta, la disposición de los expositores evita crear cualquier
subdivisión espacial que podría generar una superposición de ambas
arquitecturas, siendo así por un lado la casa y por otro la exposición.
La disposición de los módulos expositores es libre,
permitiendo diferentes caminos, no lineales a través del contenido de la
exposición o dicho de otra forma, con un recorrido predeterminado como en gran
cantidad de exposiciones. La estructura metálica tubular de los expositores
busca tener el mínimo volumen o masa para mantener la transparencia para que
estos no se conviertan en interrupciones visuales. Existen dentro de estos dos
formas tipo que definen la composición modular. El primer módulo es un cubo. El
segundo, vertical, tiene el tamaño de una puerta, gran altura, y profundidad
mínima para tener estabilidad independiente. Dentro de la estructura,
encontramos cajas de acrílico y paneles que están suspendidos, donde los
dibujos originales, documentos, fotos, objetos y textos se alternan.
Las pantallas modulares se pueden desmontar, montar y
almacenar para futuras exposiciones, por lo que la casa se ve sometida a
diferentes modificaciones no en su estructura original sino interna.
Esta exposición marca la reapertura de la Casa de Cristal
al público, pudiendo ser el primero de otros eventos y exposiciones que
revelarán al público la enorme colección de arquitectura almacenada en su
propia casa. Dejando en exposición el rico legado de la arquitecta.
























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